E7: 25 lecciones de vida escritas en plena vuelta al mundo
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“Hoy te voy a hablar de una persona muy especial.
De alguien que vivió con una intensidad poco común…
y que dejó un legado que, si lo escuchas con calma, te puede cambiar la mirada sobre muchas cosas.
Si te quedas conmigo hasta el final, te voy a decir quién es.
Pero antes… quiero que lo conozcas por lo que hizo, por lo que pensó, y por la forma en que decidió vivir.
Nació lejos de aquí, en el extremo sur del mundo.
Estudió Derecho, trabajó en empresas, creó proyectos, fracasó, volvió a levantarse, navegó mares peligrosos…
y sobre todo, creyó con una convicción gigantesca en:
que la vida tiene sentido solo cuando se pone el alma en lo que se hace.
Su vida estuvo llena de tormentas, pero también de decisiones que nacieron del alma.
Y durante una de las experiencias más intensas que vivió —una vuelta al mundo en velero— escribió, casi como un testamento, 25 lecciones de vida.
No para la prensa.
No para inspirar a nadie.
Sino para sus hijos.
Y para cualquiera que necesitara recordar lo esencial.”
“Hoy quiero compartir contigo esas 25 lecciones.
Tal y como se han conservado.
Lecciones escritas entre olas, noches sin luna y un viento que no perdona.”
LAS 25 LECCIONES DE VIDA
Acerca de los hijos.
Definitivamente no son tuyos. Solo quiérelos, ámalos y edúcalos con el ejemplo.
Enséñales a buscar sus propios sueños, no los tuyos.
No esperes que te agradezcan todo: ese agradecimiento llegará muchos años después, quizá cuando seas abuelo.
Y si un día te dicen que están orgullosos de ser tus hijos, date por pagado.
Y si alguno debe partir antes que tú… que al menos te quede el consuelo de haberle dicho muchas veces cuánto lo querías.
Acerca de tus padres.
Nunca dejes de agradecer que te hayan regalado lo más valioso: la vida.
Solo eso… vivir.
Acerca del mar, el viento y la naturaleza.
Admírala y cuídala.
Y nunca intentes vencer al mar ni desafiar al viento: siempre ganan ellos.
Si quieres ser navegante, acostúmbrate a vivir en crisis permanente.
Acerca de los límites.
No existen, o están mucho más allá de lo que imaginas.
¿Cuánto más allá? Llévate al extremo… y lo descubrirás.
Acerca del talento.
No sirve de nada sin determinación, planificación, disciplina y perseverancia.
El talento es efímero; la determinación, eterna.
Acerca del amor.
Da gracias si te despiertan cada mañana con un beso y una sonrisa.
Y aprende de las abejas: no buscan la flor más bonita, sino la que tiene más contenido.
Acerca de la sociedad.
Ayuda a quienes son capaces pero no han tenido tus oportunidades.
Ellos rara vez piden; solo necesitan una oportunidad.
Ojalá algún día tengamos una sociedad más justa y más humana.
Acerca del liderazgo.
Echa de menos a esos líderes que hacen lo correcto sin mirar encuestas.
Los que marcan un camino, no los que siguen a las masas.
Acerca de la riqueza.
Cuando tengas resuelto tu día a día, trata de comprar tiempo, no cosas.
Compra libertad, no esclavitud.
Acerca de la angustia.
Cuando creas que ya no puedes más, mira las estrellas y espera el amanecer.
El sol siempre sale. Siempre.
Acerca del triunfo.
Si quieres triunfar, debes estar dispuesto a fracasar mil veces y perderlo todo.
Si lo conseguiste con esfuerzo, lo recuperarás.
Acerca del presente.
Vívelo intensamente.
El pasado ya murió, el futuro aún no nace.
Acerca del éxito y el fracaso.
Trátalos como dos impostores.
Aprende sobre todo de los fracasos, los propios y los ajenos.
Acerca de los amigos.
Elige a quienes están contigo cuando estás en el suelo.
Los otros… sobran.
Acerca del equipo.
Motívalo en los momentos difíciles.
Y nunca dejes ir a alguien que se equivocó: suele ser el más valioso.
Acerca del país.
Ama la tierra que te vio nacer.
Trabaja por hacerla mejor y pasea orgulloso tu bandera, gane o pierda.
Acerca del esfuerzo.
No te rindas nunca.
No te creas el cuento de que si algo cuesta mucho no debe ser.
A veces el universo solo te está probando para ver si eres merecedor de lo que pides.
Acerca del miedo.
No le huyas. Es un gran compañero… siempre que no te paralice.
No temas hacer el ridículo: muchos descubrimientos nacieron así.
Acerca de Dios y el cielo.
Si haces el bien, puede que tengas un lugar allí arriba.
Y si no existe… habrás vivido tu propio cielo aquí.
A Dios no lo encontrarás en tormentas ni en olas gigantes, sino dentro de ti mismo.
Acerca de las dudas.
Cuando no sepas qué hacer, pregúntate: “¿Cuál es mi Cabo de Hornos?”.
Carga solo lo necesario y comienza a caminar.
Mira al cielo y busca al albatros… él te enseñará a volar solo.
Acerca de los sueños.
Nunca renuncies.
Persíguelos con pasión.
Y si no los alcanzas, habrá valido la pena vivir así.
Y si puedes elegir, elige siempre… el sueño imposible.
Acerca de los rivales.
Si un día compites con gigantes, hónralos.
Dales tu mejor versión: se lo merecen.
Acerca de renacer.
Si pudiera elegir, volvería como un albatros, para volar el mar del sur y acompañar a quienes persiguen sus sueños imposibles.
Acerca de la seriedad.
Nunca te tomes demasiado en serio a un navegante que termina una vuelta al mundo.
Solo sabrá navegar un poco más… nada más.
Acerca de la pasión.
Vive con ella.
Pon pasión en todo lo que haces.
Un corazón encendido… contagia vida.
“Estas no son palabras de un poeta, ni de un escritor.
Son las reflexiones de un hombre común… enfrentando un océano que no perdona.
Un hombre que vivió con urgencia, con propósito, con una entrega que todavía conmueve.
Un hombre que creyó en los demás más que en sí mismo…
y que dejó estas lecciones como un regalo para quien quisiera escucharlas, ahora… o dentro de cien años.
Ese hombre…
ese navegante, empresario, soñador, padre y líder…
era Felipe Cubillos.
Se fue demasiado pronto.
Demasiado joven.
En un momento en el que aún tenía tanto por dar… y en el que estaba dando más que nunca.
Y quiero pensar que, tal como él mismo escribió, al final se cumplió su deseo:
que renació convertido en un albatros, volando libre sobre el mar del sur,
mirando desde arriba a quienes siguen soñando, luchando, navegando…
persiguiendo también su sueño imposible.
Que su voz —escrita entre viento, mar y noches interminables—
siga siendo un faro para todos nosotros.”